La tecnología en el campo

La tecnología en el campo

La nueva agricultura ya está aquí: big data, drones y tractores autónomos; para ayudar al hombre en el campo, mejorar la productividad y lograr los cultivos con mayor calidad.

Si hay un sector productivo que ha vivido innumerables transformaciones desde su aparición, allá por el Neolítico es el de la agricultura. Ahora la agricultura tiene un papel más secundario en la economía, pero como área clave, no deja de experimentar innovación que agiliza día a día la labor de las personas.

• La introducción del regadío aumentó exponencialmente la producción, permitiendo alimentar las plantaciones a distancia y ganando una eficiencia enorme en cuanto al gasto de agua.

• La próxima gran ayuda en el campo son los drones, su popularización y el abaratamiento los ha llevado a intervenir directamente en el proceso de siembra, pulverizando herbicidas y esparciendo semillas. Además, ofrecen a los propietarios un nivel de detalle increíble sobre el estado de terreno y su plantación que años atrás habría sido impensable. En ese sentido, lo autónomo, que es el próximo gran paso, tampoco decepcionará al mundo del campo.

• Hasta ahora todo tenía que ser controlado por una mano humana, desde conductores de tractores hasta los propios robots, pero la creciente inteligencia artificial permite el uso de tractores autónomos siempre que se les ordene mediante un software dedicado para la función; arado, recolección, descarga de esta, etc. Los robots también intervendrán en el control de cultivos. Los herbicidas previenen la aparición de malas hierbas. Lo malo es que, a su vez, los herbicidas pueden afectar a las plantaciones. La solución aquí es similar a en los casos anteriores: automatización y robotización.

Nada de esto sería posible sin los datos generados y recopilados por las explotaciones agrarias, gestionados por sistemas de big data que existen gracias a los dispositivos del Internet. Por ejemplo, gracias a sensores instalados en el subsuelo, en plantaciones de arroz, es muy sencillo obtener información en tiempo real del agua contenida. Así, los responsables de los campos pueden saber cuándo es necesario regar o cuándo es mejor dejar estar el suelo.

La era conectada no sólo traerá mayor productividad al campo, también productos mayor calidad.